Inicio > Falsas Doctrinas > Criticando a los Demás

Criticando a los Demás

En el Medio Oeste de los Estados Unidos, particularmente en donde vivo (en Iowa), la gente tiene como regla de protocolo no criticar excesivamente a los demás.  Como la mayoría de las reglas de protocolo o de “etiqueta”, esta regla social de comportamiento no es una regla escrita “sobre piedra”.  Pero esto si era algo que había notado inconscientemente hace tiempo, algo que por su naturaleza no lo podía conceptualizar claramente en mi mente.

No lo podía hacer hasta que vinieron a mi ciudad unos candidatos republicanos que buscaban la nominación de su partido a la presidencia de la nación.  Poco después que concluyo el debate, un comentarista de un periódico de otro estado opinó en el Internet que uno de estos candidatos perdió el debate sencillamente porque había criticado severamente al otro candidato opositor.  Eso fue un terrible error político, pues los iowanos detestan a la gente criticona, y por eso este periodista opinó que este candidato en particular perdió el debate por esta misma razón: Por criticar severamente y sobre todo personalmente al candidato político opuesto.

El no-criticar-a-los-demás es una regla social que está tomando vigencia también en el resto de los Estados Unidos.  Por lo menos teóricamente hablando.  Todos los periodicos critican a los “comerciales políticos negativos” (¿hay aquí ironía? No la hay, pues es deber moral de la prensa criticar a los malos políticos) durante elecciones presidenciales, pero sin embargo los candidatos lo siguen haciéndolo de todas formas.  Lo importante para la mayoría de ellos es ganar las elecciones: Más importante aun que el hablar elocuentemente.  Para muchos políticos, más importante son las metas, no los medios para obtener dichas metas, o como simplemente se diría  en inglés “means justify ends”.

De todas formas, se podría afirmar (sin temor a equivocarse) que el “no criticar a los demás” sigue siendo una de las filosofías convencionales de este siglo.

De cierto que Jesús también hablo de este tema difícil.  Nos enseñó a no criticar a los demás (no solo en teoría sino también en la práctica).

El Señor nos dijo no juzgar a los demás para no ser juzgados (Mateo 7:1).  Pero el Señor hablaba de personas en general, personas de “este mundo”.  Por otro lado, dentro de la iglesia, uno tiene la obligación de que si uno ve a una persona cristiana hacer algo indebido (por ejemplo fulanito engañando a su esposa), y si uno lo sabe, uno tiene la obligación moral y espiritual de hacerle saber a esta persona su error primero hablando con él discretamente – es decir sin que nadie sepa de eso sino solo él – y después si esto no funciona, hay un proceso bíblico (Mateo 18:15-17) que uno debe seguir para que esta persona no se pierda.

Sin embargo, el propósito de este pequeño blog no es tanto de tratar acerca de los políticos cuando vienen a Iowa (de cómo ellos siempre “cortejan y enamoran” a los constituyentes de este estado porque sucede que aquí tenemos una de las dos primeras primarias electorales del país).  No es tampoco mi intencion hablar de ovejas descarriadas, de cómo llamar a atención a los hermanos que pecan (de hecho que nunca van a faltar escritores que hablen sobre el tema y menos aun voluntarios que les gusten llamar la atención de las faltas de los demás).  Sino más bien, uno de los propósitos de este blog es de hablar, tratar, o lidiar con doctrinas equivocadas (es decir) denominaciones que se han apartado de Dios o que nunca estuvieron doctrinalmente correctas en primer lugar.

Vamos a tener que lidiar con sectas religiosas que tienen la apariencia de cristiandad y que realmente no lo son.  Es una labor muy grande, pero también muy delicada.  Uno no quiere ofenderlos, ese no es el propósito, sino hacerlos ver sus errores.  Lograr estas dos cosas a la vez sería imposible sin la ayuda del Espíritu Santo.

Cuando unos Testigos de Jehová (por ejemplo) una vez vinieron a tocarme a mi puerta, yo los recibí desde la puerta y fui con ellos lo más amable que pude ser.  Como me buscaron conversación, yo también les dije lo que yo opinaba sobre la Biblia y lo que sabía sobre esa secta religiosa.  Tuvimos una conversación de quizás uno veinte minutos, y en todo ese tiempo yo me esforcé mucho de dar la impresión de que no le estaba criticando a ellos personalmente, sino que esta criticando sus ideas, sus doctrinas, sus falsa primicias de lo que es la Verdad y sus ideas equivocadas de cómo llegar a Dios.

Esa es pues una de mis metas en este pequeño blog: Criticar a las doctrinas erradas, no a las personas que las siguen. 

Uno tiene que entender que las personas que siguen estas sectas falsas (en la gran mayoría de los casos) no son solo las que engañan a la gente, sino que ellos mismos también están siendo engañados:  Son ciegos guías de ciegos.

Uno tiene que aprender a tratar de lidiar con ellas con respeto y sobre todo con amor.  Es la regla de oro en el evangelismo.

Uno tiene que ser prudente y a la misma vez sabio.  Eso esto es también un prerrequisito del evangelista.

Recuerden, Jesucristo mismo nos enseñó en Mateo 10: 16: “Sed pues prudentes como serpientes, y sencillos como palomas”.

En este blog, voy a tener que escribir artículos que a muchos no les va a gustar leer, pero alguien tiene que hacerlo.  Sinceramente y con mucha humildad creo que este es el llamado que Dios me ha mandado a hacer por ahora.  No es una tarea o labor fácil  sé que me voy a hacer de muchos enemigos  pero es algo que uno tiene que hacer: Obedecer a Dios.  

No voy a poder seguir todas las reglas de protocolo de este mundo.  No voy a decir cosas políticamente correctas.  No voy a tratar de agradar a los hombres, sino agradar a Dios.  Por eso, si lo que leen aquí va en contra de sus creencias, por favor yo les ruego que no lo tomen como una crítica personal sino como una crítica de sus creencias o doctrinas.

Sinceramente, se que todos nosotros creemos saber la verdad.  Todos nosotros creemos saber el camino.  Nadie nunca me va a decir aquí “Mis ideas o filosofías están equivocadas” sino en muchos casos  me van a tratar de decir (interpretando mal mis palabras): “¿Como tú Carlos sabes que tienes la razón y que todos los demás están equivocados?”.  Sin embargo, yo por lo menos no siempre voy a pretender decir que tengo siempre la razón (no soy perfecto) y tampoco nunca voy decir que todos los demás están equivocados todo el tiempo.  Yo solo sé que se la Verdad porque me baso en la palabra de Dios: Las Santas Escrituras.  Cuando las leo, siempre oro y le pido al Espíritu Santo que me guie en el entendimiento de su Santa Palabra.  Dios me concede mis peticiones, no porque me lo merezco, sino porque soy un pecador arrepentido.  Eso es todo.  Así de simple.

La razón de que hoy en día ha tantas religiones y denominaciones es simplemente porque así Dios lo ha permitido.  El diablo siempre se disfrazará como ángel de luz y siempre estará creando nuevas religiones, nuevas sectas y nuevos pecados.

No. De ninguna manera. Yo nunca voy a decir que solo mi iglesia o mi denominación tienen la verdad.  Eso sería mentir.

Hay muchas denominaciones que tiene la doctrina de verdad, no solo la mía: Jesús también tiene ovejas en otros rediles (¿acaso no pueden los testigos o los mormones entender eso?).  Pretender que solo mi iglesia o denominación tiene la verdad seria pecar de soberbia.  Varias – pero creo que no muchas – denominaciones tienen y conocen la Verdad.

Yo creo que lo más importante es concordar con las doctrinas más esenciales de la Biblia: Que hay un solo Dios en tres Personas (la Santa Trinidad); la naturaleza Divina de Jesús; que somos pecadores por naturaleza; como lograr el perdón de los pecados, etc.  Son doctrinas de verdad que siempre enfatizan la salvación de las almas – no cosas triviales como (por ejemplo) argüir acerca de los dones espirituales, los milagros, si la salvación se pierde, o que ropas vestir.

Nadie es perfecto y tampoco hay denominación que sea perfecta: “En parte conocemos y en parte testificamos más cuando sea lo perfecto, lo que es en parte se acabara” (1 Corintios 13: 9-10).

De todas formas, como decía, siempre van a ver cosas triviales que realmente uno no debe prestar mucha atención.  Por ejemplo, si yo no creo que es necesario que las mujeres solo usen faldas y no pantalones – esa es solo mi opinión – Por eso, ¿cómo  podre yo criticar a una hermanita que cree que al usar faldas esta agradando a Dios? Si ella usa solo faldas y piensa que haciendo eso esta agradando a Dios; además, ¿quién soy yo para criticarle?

Por eso, yo creo que lo importante es mantenernos firmes en nuestras convicciones; no buscar compromisos con doctrinas esenciales que no son debatibles; tolerarnos a nosotros mismos y a hermanos de otras iglesias de verdad; y sobre todo criticar – si criticar – a sectas y religiones falsas que van a mandar a muchas almas al infierno. 

Si el objetivo de estas falsas sectas o religiones fuera solo económico o monetario, no gastaría mi tiempo escribiendo estos artículos.  Pero el objetivo de estas sectas (o mejor dicho el objetivo del que está detrás de estas sectas) es realmente triste y nefasto: Mandar almas al infierno.  No por un día.  No por un año.  No por un siglo.  Sino para toda la eternidad.   Y es, y eso mis queridos amigos o hermanos, es bastante tiempo.  Demasiado tiempo.

Categorías:Falsas Doctrinas Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,
  1. Miguel Gamarra
    7 agosto 2012 a las 12:38 pm

    Dios los llene de bendiciones y guarde sus corazones en todo tiempo para que la palabra de Dios se eficaz en vosotros y no seamos como los fariseos. Oren por mi por favor para tener firmemente una relación con Dios.

  2. Carlos
    8 agosto 2012 a las 8:41 pm

    Jesús nos exhorto a cuidarnos de la levadura de los fariseos (Mateo 16: 6), y creo que es muy fácil para un cristiano caer en el legalismo y de allí en la hipocresía. Uno tiene que encontrar un balance en hacer las obras con fe y de allí criticar a otras sectas peligrosas, y no criticar a los hermanos de nuestras congregaciones por cualquier motivo. Miguel, tratare de seguir orando por Ud. Aunque yo no tenga el gusto de conocerlo, Dios si lo conoce y sabe cuáles son sus necesidades, deseos, debilidades y virtudes. Dios le bendiga.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: