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¿Una Navidad sin Cristo?


Feliz Solsticio

Letrero mofándose de la Navidad

Una vez leí en un fórum cristiano que había una secta por allí que enseña que si Dios no hubiera mandado a Jesús a la tierra, otro ángel voluntario hubiera ido en su lugar (implicando falsamente que Jesús fue solo un ángel).

También había visto a un hombre en YouTube quien, visiblemente airado, decía que Jesús nunca dijo ser Dios y que esa fue un invento de los cristianos.  Inclusive se atrevió a mencionar versículos bíblicos totalmente sacados fuera de contexto.

La lucha en contra de Cristo y su nacimiento se intensifica aun más cada año también durante esta época navideña.  Ya me imagino que alguno de Uds., por ejemplo, han oído de algunos comerciantes que en las publicaciones de sus catálogos de productos han sustituido discretamente frases tradicionales como “Feliz Navidad” y los han reemplazado por otros términos políticamente correctos: “Felices Fiestas.”  Todo esto a pesar de que son estos mismos negocios los que siempre tratan de explotar comercialmente la Navidad promoviendo sus mercancías no solo en los llamados “viernes negros” sino como si fuera poco, ahora también hay “lunes cibernéticos” (que aquí en los E.E.U.U. ocurren después del Día de Acción de Gracias).

Es muy triste ver lo que está pasando con el cristianismo en nuestros días.  No solo otras sectas y religiones de una forma u otra degradan la Persona de Cristo y su nacimiento, sino que aun nuestros propios líderes comunitarios y políticos ahora están también promoviendo estos y otros cambios seculares.  Yo personalmente no tengo nada en contra de personas de otras religiones (pero si ansío con todo mi corazón que se pudieran salvar) o contra sus celebraciones religiosas tales como el llamado Kwanzaa o especialmente el Janucá (recuerden que el judaísmo fue la religión “verdadera” antes de Cristo y que aun nuestro Señor celebro festividades judías), pero sí creo que es una falta de respeto por parte de muchos comerciantes con respecto a su actitud anti-cristiana inclusive durante la época navideña.

Hace algunos años atrás, por ejemplo, Lowes (una cadena de tiendas de artículos para el hogar y materiales de construcción) estaba promocionando “arboles de familia”, en vez de llamarlos simplemente árboles de Navidad o árboles navideños.  Por supuesto, ellos después negaron el asunto entero como un “error de catalogo”.  Sin embargo, esta actitud todavía persevera en nuestros propios días: Cada año las cosas parecen empeorar.

Es muy triste ver cómo, poco a poco, los cristianos estemos comenzando a celebrar una Navidad sin Cristo.

El ataque contra la Navidad no es solo comercial sino también filosófico.  Algunos argumentan inclusive que la Navidad tiene que ver más con celebraciones “paganas” que con el nacimiento de Jesús de Nazaret, el Niño Dios.  Si bien es cierto que uno no puede negar que el solsticio de invierno como evento astronómico ocurre cerca de la Navidad, también es verdad que este evento ocurre en diferentes fechas, entre el 20 y el 23 de diciembre todos los años en el hemisferio norte, pero esto no significa que al celebrar la Navidad el 25 de diciembre nosotros estemos adorando al sol.  Esto sería ridículo.

Quizás algunos paganos “convertidos” al cristianismo en la antigüedad lo hicieron a propósito (después que el Cristianismo fue legalizado por Constantino en el año 313), pero los cristianos de la actualidad definitivamente no adoramos al sol.

Estas son realmente ideas o conceptos promovidos por sectas religiosas y grupos ateos que realmente tratan de desacreditar todo lo que es cristiano y tiene que ver con Cristo, el Hijo de Dios, el único mediador entre Dios y los hombres (1 Timoteo 2: 5).

De acuerdo a datos históricos, la Navidad se menciona primero en el año 200 y las celebraciones más antiguas la datan por los años 250–300; es decir, en una época en donde los primeros cristianos fueron duramente perseguidos y precisamente por no seguir las costumbres paganas de los romanos.

Si estas personas pagaron con sus vidas por seguir a un Cristo judío, ¿tiene realmente sentido afirmar que ellos a la hora de Navidad cambiaban drásticamente sus creencias para adorar al dios sol?

No cabe la menor duda que estos argumentos que profesan la idea de que en la Navidad se está celebrando realmente el solsticio están siendo predicados por los enemigos del cristianismo.  Ayer mismo, por ejemplo, en un reportaje de televisión de la CBN vi como un grupo de ateos había puesto un signo que decía “Feliz Solsticio” (en inglés original decía “Happy Solstice”), haciéndose burla del saludo tradicional “Feliz Navidad”.  Aunque no siempre estoy de acuerdo con todo lo que el Club 700 enseña (especialmente en lo que se refiere a ciertos elementos de su doctrina), si me pareció muy bueno el segmento de noticias titulado “Guerra en contra de la Navidad”.

No hay duda que hoy en día se está desatando una guerra espiritual en contra del cristianismo y en esta época en particular una guerra en contra de la Navidad.

Por eso ahora más que nunca es necesario recordar que la Navidad comenzó con el nacimiento de Cristo, el Mesías, el Hijo del Dios viviente: Dios con Nosotros.  Su nombre Emanuel nos recuerda que Dios mismo estuvo con nosotros en carne y huesos.  Quizás nadie explica mejor la naturaleza divina del Dios Niño que el Apóstol Juan: “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros” (Juan 1: 14).

La Navidad es la celebración y el reconocimiento de que fue Jesús, el “Dios-con-nosotros”, el mismo “Dios-hecho-Carne”, fue quien estuvo en la tierra hace más de dos mil años. 

Dios tuvo que sacrificar a su propio Hijo para salvar a aquellos que creyeran en Él.  No había otra forma.  Jesús no pudo haber sido solo un ángel o un profeta más entre los muchos del Antiguo Testamento porque si así hubiera sido, entonces Dios nos lo hubiera dicho así claramente en las Santas Escrituras.

La solución no fue gratis o fácil para Dios — tuvo que mandar a su propio Hijo — pues no había otro ser capaz de venir a este mundo y vivir una vida sin mancha o sin pecado (2 Corintios 5: 21).   No había nadie en la tierra, ni nadie en los cielos, quien fuera tan valioso y digno sino solo nuestro Señor Jesucristo (Apocalipsis 5:3).

Ya antes en el Antiguo Testamento, varios profetas de Dios murieron de diferentes formas, pero esas muertes sirvieron otros propósitos, y a pesar de que aquellos profetas fueron también santos y valiosos ante los ojos Dios, aun así ellos no eran perfectos, y no podían por consiguiente morir por toda la humanidad de todos los tiempos de todos los países del mundo.  Por eso, el Creador del Universo tubo que mandar a su Hijo Único para morir por nosotros (Juan 3: 16), y nosotros reconocimiento a ese sacrificio podemos y debemos celebrar la Navidad.

Si bien es cierto que Jesús nunca realmente nos mando a celebrar su nacimiento, sino más bien su muerte (lo cual los cristianos también lo hacemos durante la Santa Cena), pienso que realmente no tiene nada de malo con que nosotros celebremos la Navidad.

Si un ejército de ángeles celestiales celebró el nacimiento de Jesús alabando a Dios (Lucas 2:13¿Por qué algunas sectas pseudo-cristianas  dicen que nosotros no debemos celebrar Navidad?   

Realmente no tiene nada de malo con que nosotros celebremos la Navidad, siempre y cuando demos a la Navidad su verdadero significado: Acordarnos del gran sacrificio que Dios hizo en mandar a su Hijo Unigénito.

Realmente no tiene nada de malo con que nosotros celebremos la Navidad, siempre y cuando demos a la Navidad su verdadero significado: Acordarnos del gran sacrificio que Dios hizo en mandar a su Hijo Unigénito.

Hoy en día, aun entre los cristianos, muchas veces celebrar Navidad significa solamente tener una reunión familiar, comprar regalos, y comer pavo o lechón asado (según el país en que uno viva).  Si, hacer todo esto también es bonito y delicioso, pero nuevamente lo más importante de la Navidad es recordar que Dios nos amo tanto que tuvo que mandar a su Hijo Unigénito para morir por nuestros pecados.

Navidad también debería ser una ocasión para preguntarnos si Cristo también ha nacido en nuestros corazones.  Si realmente el Espíritu de Dios mora en nosotros, entonces realmente si tenemos una razón real y legitima para celebrar la Navidad.  Por otro lado, si no hemos reconocido que Jesús es el Amo y Señor de nuestras vidas, entonces la Navidad va a ser solo un evento religioso más, uno sin consecuencias eternas.

El Señor mismo nos dijo: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo” (Apocalipsis 3: 20).

Permite a Jesús a morar no solo en tu casa esta Navidad, sino también en tu corazón todos los días de tu vida. 

Si lo haces, entonces esta y todas las demás Navidades serán realmente acontecimientos dignos de celebrar, porque en verdad esta vez te acordaras que aquel nacimiento tiene consecuencias eternas.  Dios así lo quiso: “Para que todo aquel que en Él crea no se pierda, más tenga vida eterna” (Juan 3: 16).

Amén.  Que así sea y que nadie se pierda.  Dios no quiere que nadie se pierda (1 Timoteo 2: 3-4).

Deja que Jesús nazca en tu corazón.

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